Isidro Escorza, cariñosamente conocido como "Toco Toco Toco" y "Chillo", nació el 11 de abril de 1933 en Huasca, Hidalgo, México, y partió en paz el 25 de octubre de 2025 en Dallas, Texas, a los 92 años.
Hombre trabajador, alegre y de gran corazón, Isidro fue un orgulloso hijo de Huasca. Dedicó gran parte de su vida al trabajo y al esfuerzo, incluyendo sus años como bus boy en Samon David's, en la esquina de Inwood y University. Su ética de trabajo y su humildad dejaron huella en todos los que lo conocieron.
Era un hombre de fe católica, amante de las cosas simples y buenas de la vida: un vaso frío de Coca-Cola, un pedazo de pastel, y un buen partido de su equipo favorito, las Chivas. Le encantaban los juegos de dominó y rayuela (jugada con una moneda de 20 centavos), así como disfrutar de las telenovelas y de la música del gran Antonio Aguilar, a quien admiraba también por sus películas.
Isidro encontraba paz trabajando en su jardín, cuidando su patio con el mismo cariño con el que cuidaba a su familia. Sobre todo, fue un padre y abuelo amoroso, siempre dispuesto a compartir una sonrisa, una historia o una partida de dominó con sus seres queridos.
Le sobreviven con amor sus hijos: Manuel Najera, Gerardo Najera, Miguel Ángel Cortez, Martina Escorza, Tomás Escorza, Reyna Escorza, Leobardo Escorza, Enrique Escorza y Ramona Escorza, así como 39 nietos y 36 bisnietos, quienes honran su memoria y continúan su legado de amor, trabajo y fe.
Su recuerdo vivirá para siempre en los corazones de su familia, amigos y de todos los que tuvieron la dicha de conocerlo.